Infraestructura Social

La prevención social de la violencia no se ejecuta en abstracto. Este componente hace referencia a la construcción, mejoramiento o rehabilitación de la infraestructura social comunitaria de los vecindarios. El mejoramiento de la infraestructura social comunitaria genera entusiasmo y dinamismo en las comunidades. La autoestima comunitaria se fortalece. El Consejo aprovecha esta circunstancia para potenciar la organización comunitaria y la renovación de los liderazgos.

Este componente tiene referentes teóricos concretos. El primero de ellos es el concepto denominado “mejoramiento integral de barrios” que hace referencia a una de las experiencias más interesantes llevadas a cabo en países de Latinoamérica, especialmente en Brasil. El mejoramiento integral de barrios, propone un objetivo: hay que modificar todo los aspectos vitales del barrio, incluyendo servicios, proyectos habitacionales, escuelas, clínicas, áreas de juego, microsistemas de justicia (fiscalía, policía y jueces), organización comunitaria, acceso al empleo, etc. Las investigaciones sociales han demostrado que las intervenciones parciales no logran el impacto deseado y no son sostenibles. Existen mejores posibilidades cuando se interviene en todos los aspectos del barrio. Lo que se busca es crear una crisis comunitaria (crisis en el sentido de capitalizar al máximo los momentos de cambio); no es posible lograr modificaciones sustanciales si se mantiene el status quo. Esta es una de las tesis fundamentales del mejoramiento integral de barrios que el Consejo ha querido retomar.

El segundo referente filosófico – conceptual está vinculado a la teoría de las “Ventanas rotas” como estrategia de mejoramiento del barrio y su conexión con la prevención de la violencia. Esta experiencia hace referencia a lo que hizo el ex alcalde de Nueva York, Rudolph Giulliani. El Consejo ha intentado replicar esta experiencia convencido que en una comunidad abandonada y descuidada, en la que ninguno se preocupa por mantenerla limpia y ordenada, en donde no hay atención a los pequeños detalles, es una situación ideal para que se reproduzcan acciones y actitudes violentas y delictivas. La teoría de las “Ventanas rotas” ha evidenciado la importancia del elemento de infraestructura comunitaria y su relación con la proliferación o no de la delincuencia.

En los cinco primeros años de trabajo del Consejo se han apoyado o realizado la construcción o mejoramiento de 75 obras de infraestructura de diferente tamaño y envergadura. Los complejos deportivos más grandes suman 20 instalaciones. Las restantes se refieren a obras menores como construcción de muros, iluminación, mallas perimetrales, pintado, mejoramiento de parques y casas comunales, infraestructura escolar, etc. Estas obras, bien denominadas “menores” son las que, en determinados momentos, generan mayor impulso en la organización comunitaria. Por lo general y en la lógica de la teoría de las “Ventanas rotas” pudieran parecer detalles, aunque son de gran valor para la comunidad y, más aún, mandan mensajes importantes a los delincuentes.